miércoles, 25 de febrero de 2009

el blues rebelde

"En todos los lugares que estamos hablamos de ustedes; siempre en nuestras tocadas, a nuestros amigos, les platicamos de su movimiento y de la injusticia que cometieron con ustedes; les pedimos su apoyo para liberarlos y para que su huelga triunfe; así que no se pongan tristes, allá afuera mucha gente los recuerda y están molestos porque los encarcelaron. Nosotros con este conciertito les demostramos nuestro apoyo, les venimos a decir que no están solos."
Esas fueron las palabras de José Cruz entre una rola y otra.
Nunca supe cómo lo lograron, quién gestionó el permiso, lo cierto es que Real de Catorce quiso dar un concierto adentro del Reclusorio Norte para demost
rarnos su apoyo. Por desgracia, un día antes se fugó un preso común, por lo que restringieron el acceso a las visitas. Sin embargo, al grupo no le importaron obstáculos y objeciones de los guardias de seguridad: no pueden entrar con sus instrumentos musicales, no podrá haber concierto, si quieren entrar, sólo será a platicar. Y ellos aceptaron; no sabían que días antes alguien había logrado un permiso para introducir una guitarra, así que se hizo el toquín... con una sola lira. Sin embargo, creo que es el concierto de Real de Catorce que más me ha gustado, será porque era sólo para nosotros, será porque cada que terminaban de tocar una rola nos preguntaban cuál otra queríamos, será porque nos sabemos sus canciones.
Al terminar el tiempo de visita permitido por las autoridades, los
agradecimientos y aplausos fueron efusivos, nadie quería que terminara el momento, pero debíamos recordar que estábamos adentro de un reclusorio.
Aunque en ese momento les agradecimos a cada uno del grupo que nos apoyaran adentro de las rejas y llevando un blues de protesta a sus toquines, nunca les he reiterado en corto y en la lejanía ese toquín, esa emoción de escuchar y cantar junto a ellos cada rola que les pedíamos. Ahora el grupo se desintegra, José Cruz padece esclerosis múltiple.
Intenté ir a los toquines que se hacían en apoyo, pero no pude entrar porque se agotaron los boletos. Pero los que trabajamos diario manteniendo la esperanza de un mundo mejor siempre nos reencontramos.
"Los muchachos rebeldes se murieron de alcohol
agarraron sus trapos y se fueron de aquí
no cambiaron el mundo, no incendiaron el sol
mucho menos ahora estos niños del PRI

Cuando yo nací esto ya era una prisión
he vivido aquí en estos patios de cristal"

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