sábado, 21 de febrero de 2009

¿dónde están?

Al otro día alguien escribió en una cartulina: "¿dónde están los compañeros?"
Dicen que afuera de la prepa 3 aún se veían tirados los restos de la batalla de la noche anterior: rocas, tubos, palos, sillas con las que intentábamos defender a la escuela, mantener la huelga y después, impedir que los federales nos aprehendieran. 
Me cuentan que esa noche, varios compas intentaron seguir los autobuses en los que nos subieron (ellos, igual que nosotros, temíamos ir al campo militar número uno); también me contaron que después de llevarnos, la gente se asomaba a la prepa 3, querían saber si era cierto. Dicen que una señora halló tirado un zapato y llorando lo levantó y le gritó a los policías: "¿dónde están, a dónde se los llevaron?"
Una amiga me vio en la televisión mientras me subían al autobus. Dice que me reconoció mientras le gritaba algo al policía. Y sí, al subir entre empujones y toletazos, le grité: "también por la educación de tus hijos luchamos".
Cosa curiosa, la p.f.p. sólo aprehendió a los que cupimos en tres autobuses (¡!). Adentro de la prepa éramos unos 500, pero no todos pudieron subir a alguno de los autobuses; así que los federales hicieron una doble valla y les dijeron a los que quedaban: ¡lléguenle a la chingada, se salvaron cabrones! Sin embargo nadie corrió, temían les fueran a aplicar la ley fuga; así que los policías los empezaron a golpear para que los compas corrieran.
Vaya justicia para el gobierno federal, para las autoridades de la UNAM y para los policías: los "culpables" fuimos sólo los que cupimos en los autobuses, los demás eran inocentes.
Alguien me contó que una consigna en carteles, volantes, en brigadas, era: "de defender la educación pública y gratuita, todos somos culpables".

No hay comentarios.: