Dos realidades en este paisito tan sangrado por lo poderosos: una es la del mal gobierno y sus cómplices, que un día (perdón, una noche de sábado en la que ganó el equipo de futbol mexicano un partido), en plena crisis mundial, deciden despedir a más de 40mil trabajadores, para poder privatizar la energía eléctrica. Esos gobernantes con sueldos de 300mil pesos al mes, envenenados con el poder y con sed de dinero, que con un plumazo inventan una segunda realidad: los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro despiertan un día con la noticia de que ya no tienen trabajo; el domingo 11 de octubre rompen sus rutinas, despiertan con llamados telefónicos o viendo los noticiarios: han sido despedidos con un plumazo del presidente.
¿Cómo una persona puede dormir tranquila o abrazar a sus familiares sabiendo que por su avaricia, por su sed de dinero despidieron a 40mil trabajadores? ¿Cómo es capaz el calderón de sonreírle a sus hijos y desearles feliz navidad, si dejó sin navidad a más de 40mil familias?
Y lo escribo en la resaca del año nuevo y navidad, porque en ambos festejos me preguntaba cómo lo habrían pasado esos extrabajadores, y cómo lo estarían pasando el presidente calderón y sus cómplices lozano alarcón, carstens, georgina kessel, etc.
Estas realidades, algunos piensan que no les afectan, que no son parte de sus mundos; otros ni siquiera saben de ellas; a otros, los menos, nos parecen preocupantes…