lunes, 31 de marzo de 2008

uy, joven!

Debo confesarles que fui a pedir trabajo de profesor de biología al unitec en diciembre (sí, el pedro pidiendo chamba en esa escuela patito). El chiste es que me extrañaba cómo todos me barrían, me veían por encima del hombro.

Después me contaron que quien se quedó con la chamba fue una doctora del instituto de biomédicas. Pensé: guau! en el unitec prefieren profesores con doctorado que con maestría; seguro quieren elevar el nivel académico. Yo no lo sabía, pero también me platicaron que en realidad casi cada 3 meses renuevan profesores en esa escuelita. ¿La razón? Un posgraduado no aguanta el ritmo de los pendejitos que piensan que por pagar una colegiatura, el profesor es su súbdito, su sirviente, su esclavo. Los alumnitos nunca leen, nunca participan, y si intentas reprenderlos para educarlos, pierdes tu trabajo. Ése es el panorama cuando a la educación se le convierte en una mercancía.

La otra razón por la que pueden darse ese lujo es porque habemos millones de desempleados, con posgrado, con licenciatura, no importa. Siempre que vas a pedir chamba, o no cumples con el perfil o estás sobre-calificado.

miércoles, 26 de marzo de 2008

sobre cómplices y cipayos

Carlos Fazio

Uno. El asesinato selectivo de Raúl Reyes, principal negociador de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fue una acción planificada al detalle por los gobiernos de George W. Bush y Álvaro Uribe, en el contexto de una vasta operación de guerra sicológica inscrita en el Plan Colombia y desarrollada en dos tiempos y varios escenarios.

No fue una "persecución en caliente" ni una acción militar de legítima defensa. Las ejecuciones de Reyes y sus compañeros, incluidos cuatro estudiantes mexicanos, no se produjeron en combate. Cuando la aviación del eje Washington-Bogotá bombardeó el campamento, Reyes y sus acompañentes dormían. Se trató de un golpe quirúrgico, de un asesinato selectivo como los que suelen realizar la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos y el Mossad israelí al margen del derecho internacional. Varios malheridos recibieron tiros de gracia. Fue, pues, una masacre, un acto genocida.

Más allá del necrofílico show mediático con fines diversionistas montado por Uribe y el Pentágono, Colombia violó el espacio aéreo y el territorio de Ecuador de manera deliberada. A través del cipayo Uribe, la administración de Bush ha decidido dar visibilidad a su doctrina de guerra preventiva en el hemisferio. Washington ha convertido a Colombia en su portaviones terrestre en el corazón de América del Sur, en su nuevo enclave político-militar en la subregión. Junto con Israel y Egipto, Colombia es el país que recibe más ayuda militar estadunidense.

En los últimos siete años, a un costo de más de 6 mil millones de dólares, Washington ha venido militarizando Colombia, brindado entrenamiento especializado a sus fuerzas armadas (200 mil hombres) y policiales (30 mil), y dotándola de un sofisticado equipo bélico (armamento, helicópteros Black Hawk, una red de siete radares), lo que ha sido complementado con la presencia in situ de mil 500 asesores y fuerzas de elite de la CIA y el Pentágono; docenas de comandos e instructores israelíes, y la subcontratación de corporaciones privadas de seguridad, como DynCorp y TRW, que, entre otras labores, se encargan de producir información de inteligencia. Lo que ha llevado a una mercenarización o tercerización del conflicto interno colombiano. A lo que se suma el uso del paramilitarismo, bajo control del Ejército gubernamental.

Dos. En forma paralela y, como parte de la misma estrategia, el eje Washington-Bogotá montó un verdadero circo mediático, recurriendo a los clásicos trucos sucios de las acciones encubiertas y la propaganda de guerra, para presentar al país agresor como víctima e intentar involucrar a diferentes actores regionales con las FARC.

Escudados en la "seguridad nacional", durante los conflictos bélicos los gobiernos mienten, tergiversan los datos y calumnian al enemigo, queriendo hacer pasar por información objetiva lo que en realidad es propaganda y/o acciones de guerra sicológica. Para construir la "verdad oficial" se utilizan genéricamente tres tipos de propaganda: blanca, gris o negra.

La propaganda negra es aquella que aduce otra fuente y no la verdadera. Afirma algo que no es posible corroborar con certeza y de esa manera la "información" (propaganda) queda plantada como si fuera una "noticia". Para encubrir su origen y sus intenciones se la rodea de ambigüedades, secretos y misterios. Verbigracia, la laptopde Reyes.

La guerra sicológica utiliza una caracterización simplista y maniquea (negro/blanco, terrorismo/democracia) para estereotipar al enemigo y aislarlo, recurso efectivo en una "opinión pública" que ha sido religiosamente adoctrinada sobre el bien y el mal desde la cuna. Al utilizar el mito de la guerra, el propagandista busca satanizar al adversario, arrancarle todo viso de humanidad y cosificarlo, de tal modo que eliminarlo no equivalga a cometer un asesinato.

Tres. En la segunda fase de la agresión militar extraterritorial quedó exhibido, una vez más, el papel colaboracionista de los grandes medios electrónicos e impresos de la región, con las operaciones subversivas de Estados Unidos. En la coyuntura, destaca el papel jugado por los diarios afiliados a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), primer eslabón creado y financiado por la CIA a finales de la Segunda Guerra Mundial para homogeneizar a la opinión pública de las Américas.

De origen panamericanista y permeada por el espíritu de Coolidge –el presidente de Estados Unidos que en los años 20 del siglo pasado envió los marines a Nicaragua para aplastar a Sandino y a Sacco y Vanzetti a la silla eléctrica–, durante la guerra fría la SIP fue utilizada por Washington para convertir a la "prensa libre" en ecos metálicos de la voz del norte; en mera repetidora de información tergiversada o inventada por la CIA y distribuida por la Agencia de Información al Público de Estados Unidos (USIA). Washington proporcionaba los argumentos y los medios, y los grandes diarios, como ocurre hoy, prestaban sus nombres.

En nuestros días ha sido vergonzoso el papel colaboracionista de varios diarios y comentaristas mexicanos que han seguido al pie de la letra el guión del eje Washington-Bogotá. Con el linchamiento mediático y la criminalización de Lucía Morett y sus compañeros asesinados –bajo el silencio cómplice de Felipe Calderón, socio político e ideológico de Bush y Uribe–, y mediante la fabricación de los presuntos nexos estudiantes de la UNAM-FARC-Círculos Bolivarianos-EPR-narcoguerrilla, la prensa clasista abona el aterrizaje del Plan México, funcional a Estados Unidos para consolidar un bloque militarizado de Canadá hasta Colombia. Con un agregado: la militarización del país y la privatización de Pemex son las dos caras de una misma moneda. Las armas para la represión permitirán al clan Bush y sus compinches apropiarse del "tesoro escondido" en las aguas del Golfo y en todo México.

las vueltas del citrillo


Unos sardos (léase soldados, de ésos que así como desaparecen gente por motivos políticos violan ancianas, de ésos también que matan niños en los retenes de las carreteras) "corrompen" a un padre (¿en qué país podría pasar eso?) y a cambio de un bautizo lo llevan a comer y beber en las trajineras del glorioso Xochimilco.

El argumento convincente (aparte de la limosnota) es de la madre del bebé: "mi hijo está por morir, ¿apoco usted quiere que muera judío?" 

Yo pienso que la trajinera es como el barco de Caronte que narra Dante Alighieri; entonces las chinampas y las trajineras me parecen aún más surrealistas de lo que me han parecido desde chavo.

Salgo de mi debraye al oír una frase del padrecito corrupto (que me recuerda al secretario de hacienda de calderon, por ser un tipo gordo hasta la obscenidad -ya dijo José Saramago: "lo realmente obsceno es que alguien pueda morir de hambre"-) que me deja anodadado (nunca mejor dicho): "¿Qué se puede esperar de una nación que fue liberada por un cura?"

...Sigo sin palabras...

 La película "las vueltas del citrillo" es de felipe Cazals, el mismísimo que dirigió "las poquianchis", "el apando" y "canoa". Si no han visto alguna película de él, vale mucho la pena.

Por cierto, el diccionario de la real academia de la lengua española niega que exista la palabra "citrillo"; pero alguna vez mi papá me dijo que así le llaman a la manija de los organillos aquellos que le alegraban el día a los paseantes de los jardines de una ciudad de méxico que cada vez nos es más ajena de tan privatizada entre la delincuencia y los pefepos, que se pasean impunes con sus rifles de asalto; aunque pensándolo bien no se distingue uno de otro, más que por el uniforme. Y ya entrados en gastos: sí, a mí mis papás sí me compraban algodones de dulce y globos llenos de helio y nos sentábamos en la banca del jardín a ver terminar la tarde.

domingo, 9 de marzo de 2008

los muertos

Los muertos dicen que esto no puede seguir

Mueren por el puro gusto de cambiar al mundo

Así que cogen el fusil y mientras bailan mueren

y con su fusil cargado gritan:

¡viva Zapata!

porque él murió para cabalgar de nuevo

 

Los muertos se reúnen a celebrar que están

muertos

Porque así el gobierno no los puede secuestrar

torturar

desaparecer

y mentir y decir: el gobierno es democrático

 

Los muertos se encuentran los unos

a los otros

Se reconocen por el brillo en los ojos

Ese brillo que les surge cada que gritan:

¡Tierra y Libertad!