Se han encontrado evidencias sólidas que concluyen que caín y abel fueron mexicanos, incluso, después de un análisis antropológico/pericial se supo que vivían en un pueblo marginado.
Se sabe que los dos hermanos se querían mucho, que juntos labraban sus parcelas y organizaban con la gente de su pueblo asambleas para vivir organizados, realizar trabajo y cacería colectivos.
Se hallaron expedientes que habían sido clasificados (fueron metidos dentro de unos pergaminos y enterrados en el fondo de una cueva), en los cuales se descubre la verdad.
Mediante los informes de la policía, ahora se sabe que a los dos hermanos los levantaron policías, porque estaban siendo incómodos para los caciques de la región; y que los llevaron a una cárcel clandestina. En aquel entonces la policía torturaba a la gente y luego la dejaba ir; era tanto el miedo que producían las torturas, que eso bastaba para disuadir a los subversivos.
El problema fue que ni caín ni abel cedían: no dejarían de llamar al tekio, a la colectividad, a extraer de la tierra sólo lo necesario para vivir, a no joder al prójimo, ni a la subversión. Esto desesperaba a los policías, por lo que en un arranque de ira, se les fue la mano y mataron a abel en la tortura.
A estas alturas, la gente del pueblo estuvo haciendo mucho ruido, bloqueaban con sus vacas y borregos el único camino rural que conducía a su pueblo, echaron ladillas y sanguijuelas al arroyo, incendiaban plantas rodadoras y las aventaban a la casa del cacique; para que presentaran con vida a caín y abel.
Lo que se le ocurrió a la policía fue pagarle a los chismosos del pueblo para que dijeran que caín había matado a abel, por envidia, pues quería toda la tierra para él solo. Así, todo mundo piensa que abel fue asesinado con una quijada de burro a manos de caín, lo cierto fue que él es el primer chivo expiatorio de la historia humana, pues a abel lo mataron los policías mexicanos en la tortura, para defender los intereses de los caciques.
jueves, 1 de julio de 2010
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