domingo, 3 de enero de 2010

un sindicato incómodo, estorboso

Ya he escrito de la huelga del CGH de la UNAM; también de que el gobierno federal la reprimió, metió a la cárcel a casi 1000 (¡sí, mil!) estudiantes, para canjearlos por la rendición del movimiento, y los fue liberando poco a poco, a cuentagotas, demostrando que el único terrorista en México es el gobierno.

Cuando estábamos por cumplir dos meses en la cárcel, a finales de marzo quedábamos 60 compañeros presos, y la rectoría de la UNAM anunció que ya había hallado las cosas de las que antes nos acusó de robo: los trapeadores, pizarrones y monitores de computadoras. Así que la juez anunció que habría libertad bajo fianza.

Nos pusimos a hacer cuentas, y el monto de las fianzas era de 400mil pesos, algo que no podríamos reunir solamente con el boteo.

Ya en la noche, mientras se nos notificaba en el juzgado la sentencia de libertad bajo fianza, afuera se oyó un tumulto, mucho ruido y gritos, luego goyas y más gritos: estaban llegando los compañeros del Sindicato Mexicano de Electricistas de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Lo que traían los compañeros eran más que “saludos combativos del sindicato”, traían una noticia: en la asamblea sindical que habían realizado es misma tarde, habían realizado una colecta para los compañeros del CGH, así que el SME solidariamente nos traía en donación la cantidad de 250mil pesos para pagar nuestras fianzas… Así de grande era el apoyo incondicional de ese sindicato, así de combativo y solidario, así de peligroso e incómodo era para el gobierno federal. Por eso los panistas en el poder disuelven LyFC, porque ahora quieren privatizar la energía eléctrica y el principal obstáculo eran esos trabajadores.

P.S. El otro sindicato que aportó los 150mil pesos faltantes fue el SITUAM, nadamás lo escribo por no restarle crédito y agradecer a la distancia.

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