miércoles, 3 de diciembre de 2008

los coches y yo

Mi teoría es que los vehículos automotores (coches y motos) son entes “pensantes” y bastante malévolos, y que al subirse personas en ellos, son secuestrados, son poseídos; de tal manera que pierden raciocinio y voluntad.

Pienso que a eso se refería Julio Cortazar en “autopista del sur”, cuando los coches quedan varados mucho tiempo por un congestionamiento, y luego deja de nombrar a las personas por sus nombres para nombrarlos por las marcas de los coches.

Los coches además odian a cualquier cosa que no sea vehículo automotor y que no tenga ruedas para moverse. Es por eso que atropellan a los peatones y aunque tengan la luz roja del semáforo, avanzan sin piedad ni freno, pobre del peatón que se atraviese en el camino. ¿Y las bicis? ¡pobre de ti si te acercas en bicicleta a un coche! Ellos intentarán atropellarte, aventarte lo más lejos posible. Como que no entienden esa manera de andar sin contaminar, sin pitar desesperado porque el de adelante no avanza o sin chocar y atropellar.

Este odio irracional que carcome las bujías y pistones de los coches, los hace ir ocupando cualquier espacio que pudiera quedar libre, ya no sólo van sobre las calles, ya también van sobre las banquetas o ahí se estacionan para impedir que los peatones caminen sobre ellas, y así al bajar al arroyo, sean atropellados por otro coche. Pero claro, siempre se buscará la forma de que el peatón sea el que tenga la culpa, para que el coche/conductor salga libre. Y sí, para las aseguradoras sale más barato pagar indemnización por un atropellado, que pagar por un coche nuevo. Tal vez por eso pregunta el Sub Marcos: “¿por qué los coches valen más que las personas?”

También los hace inventar formas sutiles de asesinar; ¿sigues evitando ser poseído por un coche y caminas o pedaleas? Te enveneno lentamente con mis gases tóxicos: te lleno la sangre de plomo, los pulmones de hollín y las células de metales pesados.

Los gobernantes deben hacer más puentes vehiculares, más viaductos para asegurarle a los coches su avance, no les interesa construir ciclopistas o remozar banquetas, porque finalmente… ¡ellos también son poseídos por coches! Ni modo de ver a ebrard en su lentobus o a calderón en el suburbano, ni modo de ver al secretario de transporte y vialidad en un microbús asesino.

Los coches además, se te meten en la cabeza, te hacen un zombie, te roban el raciocinio y hacen que te endeudes 4,6,8 años para pagarlo. No importa si a duras penas cubres los gastos del mes, ni importa si no te alcanza para comer o vestir bien, pero las mensualidades del coche no deben fallar.

Por cierto, dejo de escribir porque me cierran el banco y es último día para pagar mi mensualidad…

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