Para ilustrar la diversidad y complejidad del ambiente cultural en el que (Goran Bregovic) nació y se formó, resaltó: “Soy de Sarajevo, que es la frontera donde confluyen tres culturas, la católica, la ortodoxa y la musulmana, es la única frontera de este tipo en la historia de la humanidad. Por eso tenemos esa historia tan terrible y por eso los músicos nacidos ahí disponemos de todas esas influencias”.
A pregunta expresa en el sentido de si la separación profesional entre él y Kusturica era una metáfora de la división de la antigua Yugoslavia, el compositor ironizó: “Nuestro divorcio no fue tan dramático como la guerra en nuestro país; sería una pesadilla tener un divorcio tan grande como lo que pasó en nuestro país”.
Hijo y nieto de militares, poseedor de tres pasaportes y tres casas en tres ciudades que antes pertenecían a un solo país, al referirse a la fragmentación de la antigua Yugoslavia y a la manera en que ésta le había afectado, Bregovic simplemente comentó: “Es complicado amar a un país como el mío, que un día explotó. Es algo que no puedes cambiar, pero entonces entiendes que el país no es un territorio geográfico o político, sino que es un territorio emocional. Yo trato de conservar mi territorio emocional”.
Nota de Arturo García Hernández, en la jornada del 24 de septiembre de 2007.
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